CirculoDigitalMéxicoPrincipal

Necesaria política de Estado y reformas legales para impulsar la industria naval mexicana

CIUDAD DE MÉXICO, 01 de abril, (AZCAPO NOTICIAS/CÍRCULO DIGITAL).— Al inaugurar el foro “Propuestas para Fortalecer a la Industria del Transporte Marítimo e Industria Naval Mexicanas”, el diputado Gustavo Adolfo Cárdenas Gutiérrez (MC), presidente de la Comisión de Marina, afirmó que se deben establecer condiciones para fortalecer al sector y su competitividad a nivel internacional.

Planteó elaborar un régimen especial para que los astilleros no paguen más impuestos y modificar el artículo 11 de la Ley de Navegación y Comercio Marítimo para dar prioridad a la flota naval mexicana y no aceptar barcos de arrendamiento extranjero.

Dijo que las propuestas “no deben quedar como carta de buenas intenciones, como una llamada a misa”, y pidió la colaboración de los participantes para impulsar, facilitar e impulsar la actividad de la industria naval, auxiliar y pesquera, “y poner por encima de cualquier interés particular, el del país”.

En su participación, el director general adjunto de Ordenamientos, Enlace y Accidentes e Incidentes Marítimos de la Secretaria de Marina (SEMAR), Héctor Raúl Fuentes Munguía, expresó que el foro abre la oportunidad de mejorar la legislación del transporte marítimo y naval. “Pero no es fácil, se requiere una verdadera política de Estado que logre dar las condiciones a la inversión privada nacional e impulse una economía más fuerte y competitiva”, abundó.

Indicó que un país bioceánico como México cuenta con muchas ventajas de crecimiento económico, que no se han sabido explotar. “Tenemos una posición geoestratégica envidiable que abre vías de comunicación a Asia, Europa, el cono Sur y el mercado del norte y debemos explotarla”.

Pedro Pablo Zepeda Bermúdez, director general de Marina Mercante, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), indicó que este sector es esencial para el desarrollo del país, pues el valor de las importaciones y las exportaciones que se realizan por vía marítima, equivale a 15 por ciento del PIB nacional.

Propuso un programa interinstitucional para fortalecer la marina mercante y la industria de la construcción naval, así como instalar un comité interinstitucional presidido por la SCT, en el que participen las secretarías de Hacienda y Crédito Público, de Energía, de Economía, de Trabajo, de Marina y de Agricultura, Ganadería Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación; Petróleos Mexicanos, Comisión Federal de Electricidad y banca de desarrollo, donde se dé voz a la industria y los actores del sector.

Pidió simplificar el régimen de empresas navieras, establecer un tratamiento fiscal que favorezca la competencia y un sistema de tonelaje en vez de Impuesto sobre la Renta (ISR); facilitar la contratación de líneas de crédito para estimular el crecimiento de la marina mercante y la construcción naval, y favorecer investigación y desarrollo tecnológico.

Armando Rodríguez García, director general de la Cámara Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo (CAMEINTRAM), señaló que 50 por ciento de las embarcaciones de bandera y matrícula mexicanas que prestan servicios a la industria petrolera se encuentran sin operación, lo que ha repercutido en la pérdida de 125 mil empleos, la disminución de ingresos fiscales y el incremento de tasas de interés, lo que sin duda representa altos riesgos potenciales para la industria naviera.

Dijo que se debe fortalecer el tráfico de cabotaje y cerrar esta actividad para los mexicanos. “No podemos recibir embarcaciones extranjeras que vengan por el poco trabajo que hay”; reducir el número de embarcaciones extranjeras que quieren prestar servicio en las aguas marinas mexicanas; fortalecer al mercado interno con mecanismos de equidad que propicien la consolidación de la soberanía, y restringir la simulación del abanderamiento con documentos que no amparan la propiedad de los barcos.

Coincidió en modificar el artículo 11 de la Ley de Navegación y Comercio Marítimo para fortalecer el mercado interno y enfrentar la competencia desleal en una actividad que debe ser para los mexicanos.

Del Grupo Promotor de la Industria Naval A.C., Gabriel Delgado Saldívar planteó incentivar a armadores mexicanos para que volteen a los astilleros mexicanos y que la flota no sólo lleve bandera mexicana, sino que sea de construcción nacional, así como modificar los artículos 10 y 40 de la Ley Navegación y Comercio Marítimo para equilibrar el trato comercial-marítimo de cabotaje entre México y otras naciones, con el fin de privilegiar a los armadores que construyan y abanderen en el país.

Del Clúster Naval Sinaloense, participó Iván Pico, con la ponencia “La industria naval y su asociación con la industria pesquera”. Dijo que existe “un marco fiscal adverso a la industria con el IVA, impuestos adicionales y por importación de insumos no disponibles en el país que encarecen el producto final y ponen en riesgo la sustitución de empresas auxiliares locales por proveedores extranjeros.

Propuso instrumentar un Plan de Desarrollo sostenible y una estrategia de planificación y coordinación; estímulos a empresas para adoptar una cultura de competitividad industrial y detener la fuga de proyectos de construcción naval. Además, apoyos al desarrollo de negocios y promoción que estimulen la exportación de insumos; generar esquemas atractivos financieros y de incentivos para renovar flotas y atraer inversiones.

El capitán de navío, Mauricio Estrada Romero, en su exposición “Impulso de la industria Naval Mexicana”, planteó revisar leyes hacendarias que incentiven esas actividades, con mejores aranceles y menor tiempo en la gestión de importaciones, y que la industria privada contribuya con inversiones en construcción naval nacional, para ampliar las cadenas de suministros y su derrama económica.

Propuso modificar el artículo 25 de la Ley del IVA para incluir en la excepción de impuestos la maquinaria, equipo, materiales y refacciones aplicables a la construcción y reparación naval, así como a la reactivación de astilleros; también el artículo 106 de la Ley Aduanera, para limitar a un periodo perentorio la importación temporal de embarcaciones, y establecer tarifas preferenciales al consumo de energía, combustible, agua y servicios para construcción y reparación de buques.

Además, que el Estado promueva mecanismos financieros para que los armadores fabriquen buques en México de forma competitiva, a través de instituciones de Banca de Desarrollo, como Bancomext y Nacional Financiera.

José Lozano y Pardinas, ex director de Puertos de la Coordinación General de Puertos y Marina Mercante, pidió definir esquemas de desarrollo de cabotaje y “hacer un traje a la medida” identificando estrategias de acuerdo al tipo de cabotaje de cada región del país.

Share: