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Proyección a la baja de entre 1.3 y 2.3 por ciento, sigue siendo crecimiento: SHCP

CIUDAD DE MÉXICO, 31 de marzo, (AGENCIAS / CÍRCULO DIGITAL).- Luis Madrazo, titular de la Unidad de Planeación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), explicó que el 30 por ciento de los casi 322 mil millones de pesos de utilidad cambiaria durante el año pasado, el 70 por ciento se irá a pre-pago de deuda, el resto se utilizará para acumular activos.

En entrevista telefónica con Óscar Mario Beteta, Madrazo explicó que se estima para este año un crecimiento de entre 1.3 y 2.3 por ciento, así como que, a pesar de que haya un crecimiento como el año pasado, o una desaceleración «todo dentro de un rango de crecimiento positivo».

Asimismo, señaló que «vemos una economía resistente y unas finanzas públicas también resistentes».

Luis Madrazo subrayó que en el documento de pre-criterios de Hacienda, en un contexto de volatilidad y de revisión a la baja de crecimiento de parte del sector privado, «destacan la creación de empleos, que crecieron alrededor del 4.2 por ciento anual; el IGAE con un crecimiento del 3 por ciento y la venta de autos».

A los datos anteriores se suman los 42 dólares por barril de petróleo, «que es lo mismo que teníamos programado en el presupuesto»; así como el tipo de cambio, proyectado en 19 pesos.

Madrazo aseguró que, «en 2017, antes de recibir el remanente de operación, el país está en ruta para cumplir sus metas fiscales».

Asimismo, señaló que «vemos un superávit primario, sería el primero que tenemos en casi 9 años. Lo habíamos estimado, cuando se entregó el paquete, 0.4 por ciento del PIB; lo vemos ligeramente mejor, 0.5 del PIB».

Agregó que, el nivel de deuda, a PIB, cerraría, sin el remanente de operaciones, en 49.5 del PIB, ligeramente menor al 50.2 por ciento esperado en estimaciones previas. «Vamos en línea para estabilizar la razón deuda/PIB en 2017, aún antes de recibir el remanente.

«El saldo histórico para finales de este año, ya considerando el remanente, sería del 48 por ciento del PIB. Entonces, en lugar de estabilizar la deuda para este año, estaríamos ya logrando iniciar la reducción de la deuda, en relación al PIB en 2017».

Con base en lo anterior, para 2018, México estaría en una posición donde «creemos que se van a cumplir con las metas fiscales. Aunque señaló que se tendrá que hace un ajuste para el próximo año, este será de 0.2 por ciento del PIB; «para 2018 también estamos en ruta para disminuir la deuda».

El titular de la Unidad de Planeación de Hacienda subrayó que, ya con el remanente, este año se tendría un superávit de 2 por ciento del PIB, así como que, para empezar a amortizar la deuda externa, se requiere un superávit un poco menor al 1 por ciento, con el 2 por ciento que se calcula «este año, con ayuda del remanente, claramente, va a haber una amortización de deuda».

El funcionario federal señaló que, pese a la incertidumbre que se tuvo el año pasado, y con un crecimiento económico que pudiera ser menor al 2.3 por ciento, es necesario ser prudentes en materia de planeación fiscal. Además, con los remanentes, «se ven una finanzas públicas que cambian de dirección en el nivel de endeudamiento en relación al PIB», y para el próximo se podrá continuar por la misma ruta.

En torno a la relación México-Estados Unidos, Luis Madrazo señaló que se ha disipado la incertidumbre entre ambos países, así como que, aunque se vislumbra una renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLC), en la cual se aprecia una situación benéfica para ambas partes, por lo que México debe permanecer pendiente y proactivo en esta negociación.

El doctor Madrazo recordó que durante 2015 y 2016 México no tuvo buenos números en materia de exportación, en lo que va del año se ha dado un avance en el sector manufacturero y recuperación en las exportaciones, particularmente lo que no tiene que ver con el sector petrolero y automotriz.

En torno a la política fiscal de Donald Trump, Presidente de Estados Unidos, Luis Madrazo refirió que hay un escenario central abierto a mejorar y a actualizar el TLC. «Sin embargo, sí han surgido preocupaciones en los últimos meses, respecto a qué va a pasar con una reforma fiscal en Estados Unidos».

Agregó que la estimación de mercados y analistas de una propuesta radical y dañina para la economía global «ha disminuido de manera importante», así como que, una reforma fiscal en Estados Unidos que estimule la inversión y la demanda pro productos mexicanos, «pudiera ser incluso buena para México».

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